Joyas
La Magia Talismánica
La magia talismánica o cabalística, es una rama del saber mágico que se dedica a la elaboración de elementos capaces de atraer, contener, repeler o irradiar ciertas y determinadas energías. Estos elementos poseen según su función o fuerza diversos nombres como talismanes, pantáculos, pentáculos, amuletos, sellos etc.
Legados por los magos y alquimistas de la antigüedad, los secretos de su elaboración son aplicados por el maestro Francisco Stiglich, que basándose en estos ancestrales misterios se dedica a la elaboración de joyas mágicas.
La virtud de estos elementos radica en su capacidad de portar energía de los planetas y sus ángeles así como de los Nombres Divinos. Incluidos en el campo áurico de una persona, van modificando su estructura energética.
La magia talismánica permite elaborar elementos para fines muy diversos que van desde: la protección de influencias nocivas, aumento de la fuerza necesaria para prosperar en un área como la económica o afectiva, el desarrollo de capacidades extra sensoriales al crecimiento espiritual.
Como se realizan
Para que las fuerzas de los planetas estén presentes en un talismán o en un pantáculo y la gracia de los Nombres Divinos es un sello, es necesario conocer y respetar el modo antiguo de elaboración ritual. Según la tradición mágica su elaboración debe ser realizada bajo una fuerte "asepsia energética", evitando que los mismos "se contaminen" de energías que podrían dañar su capacidad mágica.
Igual importancia poseen otros aspectos como la elección del momento astrológico acorde a la obra a realizar.
Es muy importante discernir que no todas las piezas que uno adquiere pueden ser llamadas talismán, pantáculo o sello. Ya que no poseen normalmente, al no haber sido elaborados de manera ritual, ninguna cualidad energética amén del grabado o de las inscripciones que posea.
Las joyas mágicas alboradas en el laboratorio Hermes pasan por múltiples procesos de transformación energética, antes, durante y luego de la elaboración. De igual manera, estas piezas cumplen con estos requisitos que hacen de las mismas verdaderas joyas mágicas.
1. En el caso de los anillos, talismanes, pantáculos y sellos, son
elaborados en metales específicos para cada uno según su función mágica.
2. En el caso de los amuletos; estos son elaborados con materiales muy nobles extraídos de sitios energéticamente poderosos.
3. Todos los elementos son purificados antes, durante y después de su elaboración para evitar la contaminación de energías nocivas.
4. Todas las piezas son elaboradas en tiempos astrológicamente fuertes y favorables para cada persona o función en particular.
5. Todos los objetos se los consagra según la antigua ciencia de los magos, para que su fuerza mágica quede "sellada" y "potenciada".
6. El artista se purifica según la regla mágica para estar disponible como instrumento y canal de las fuerzas superiores.
Como actúan
Las joyas mágicas actúan transformando, transmutando de manera gradual nuestro campo vibracional o aura. Es posible que una persona posea una herida en su campo energético o en su cuerpo sideral o astral que le inflinge una perdida de energía. En este caso, el elemento va a "cerrar" esta herida, evitando así la perdida.
También puede hallarse una falta energética que debe compensarse. En este caso debemos pensar en la aplicación de un talismán que equilibre.
En todos los casos, el elemento va interactuando con la fuerza e irradiación personal, transmutando esta fuerza en los cuerpos sutiles.
La ley de analogía es aquella, que según el llamado "dogma de Hermes", determina que lo superior es como lo inferior. Esta misma ley enseña que existe una relación entre lo interno y lo externo.
Lo de adentro es con lo de afuera. La fuerza de los planetas o los elementos penetra por nuestros plexos o chakras. Los órganos internos, accionan movidos por la fuerza de los planetas.
Así es como los talismanes, pantáculos, e inclusive los sellos
y los amuletos modifican la estructura energética del cuerpo el alma y la conciencia. Esto permite algo de inmensa importancia: El acercamiento de seres de luz visibles e invisibles como ángeles o elementales y el alejamiento de las fuerzas oscuras.
Talismanes y Pantáculos
Los talismanes al igual que los pantáculos son elementos que basan su acción invisible en la fuerza de los planetas. Tanto uno como otro, actúan como condensadores de la fuerza planetaria. En ellos se condensa el poder mágico y transformador de las esferas celestes.
La fuerza generatriz de la Luna, el impulso iniciador de Marte, el sentido espiritual del Sol... cada talismán o pantáculo se relaciona con un planeta en particular del cual toma su fuerza y virtud. Existen así mismo aquellos que se vinculan con los planetas como con los signos del zodiaco, las estrellas fijas, los elementos etc.
La ciencia sagrada que ha determinado el modo de permitir que estas fuerzas que rigen el universo puedan ser condensadas y aplicadas es la llamada "Magia Talismánica".
Aun que se suele creer que talismanes y pantáculos son sinónimos, esto no es así. Un talismán está elaborado en torno a un criterio compensador y pantáculo en relación con la idea de potenciar un elemento ya existente. Se requiere de un talismán cuando se quiere compensar una carencia. Un talismán equilibra. Nos aporta aquello que nos falta.
Por otro lado, un pantáculo potencia, dinamiza. Se requiere de un pantáculo cuando lo que se desea es "potenciar o encausar una fuerza ya existente".
A modo de argumento podemos plantear los siguientes ejemplos:
Una persona que en un determinado momento de su vida siente un fuerte temor o está obsesionada por ideas que le producen pánico, posee un déficit en su fuerza marcial. Para compensar esta falta puede aplicar sobre sí un "Talismán de Marte". Este le aportará la energía marcial que necesita, permitiéndole estar más tranquila y protegida.
Por otro lado una persona que lleva muchos años de estudio y desarrollo intelectual, posee una clara fuerza mercurial. Puede ocurrir que la persona quiera potenciar o dirigir esta fuerza, para lo cual debe aplicar un "Pantáculo de Mercurio".
Se puede determinar la carencia o presencia de determinada fuerza planetaria a través del sentido común o de la necesidad, pero un medio efectivo y claro de realizar un diagnóstico es el análisis de la carta astral de la persona. Tanto en el caso de la necesidad de un talismán como en la de un pantáculo es muy efectivo elaborar el mismo en un determinado momento astrológico acorde a la carta natal de la persona.
Es así mismo ideal, potenciar los aspectos de nuestro signo astrológico de nacimiento, portando un pantáculo del planeta que rige a este signo.
Para evitar que se dañen en relación a su poder, se recomienda guardarlos en la bolsa de tela en la que se entregan, que está debidamente consagrada, y evitar que sean tocados por otras personas.
