La Magia Talismánica
La magia es la ciencia de la relación existente entre lo visible y lo invisible, basándose en el postulado de que existe un vínculo entre todas las cosas que vemos y aquellas que no vemos.
Según el saber hermético, todo lo creado está relacionado entre sí, unido por fuerzas que responden a la ley de la "analogía" y que la magia denomina "simpatías" o "correspondencias". Este es el dogma de la magia toda.
Como versa la célebre "Tabla Esmeralda": Lo de arriba es con lo de abajo, para que se cumpla el milagro de lo único. Lo que existe en el cielo y lo de la tierra está vinculado por fuerzas que aun invisibles son científicamente demostrables por medio de la observación de fenómenos como el magnetismo y la electricidad.
Sobre esta idea de una simpatía mutua entre las cosas se basa la rama del saber mágico llamado normalmente magia talismánica.
Paracelso, el médico y alquimista, fue quien llevó a la práctica de la magia talismánica a sus niveles más altos. Es él quien enseña y marca un modo de operar en esta ciencia con mayor efectividad. Debemos reconocer que en Paracelso, la obra mágica no es solamente especulativa, si no también absolutamente operativa y practica. En su caso, la magia talismánica es una terapéutica. Con sus talismanes, Paracelso curaba las enfermedades más diversas, y elaboraba con ellos, medicinas y remedios alquímicos.
Paracelso le otorga a la palabra un sentido mágico. Un sentido que en la magia se llama "Verbo". Esto es que la palabra puede crear. La palabra es una fuerza, pero hay palabras que poseen esta fuerza de un modo mayor o menor. Hay poder en la palabra, pero también hay palabras de poder. Este poder no se limita a la palabra, si no que está también presente en alguna manera en los signos, las imágenes y las letras.
Para que esto ocurra; para que la fuerza de estas figuras pueda ser atrapada en un elemento, se debe conocer el arte mágico de la elaboración ritual y el conocimiento astrológico que permita operar en tiempos astralmente fuertes.
Ya en su época, Paracelso debe salir a defender sus teorías que eran atacadas por ser consideradas supersticiosas y hasta diabólicas. En su libro "La Archidoxia" dice lo siguiente: "Los signos, los caracteres y las letras tienen su fuerza y su eficacia. Si la naturaleza y la esencia de los metales, la influencia y el poder del cielo y de los planetas, la significación y la disposición de los caracteres, signos y letras se armonizan y concuerdan simultáneamente con la observación de los días tiempos y horas, ¿qué es lo que impediría que un signo o un sello fabricado convenientemente no poseyera su fuerza y su facultad de operar? ¿Por todo esto, en estado normal de salud, no serviría para la jaqueca o para la vista? ¿Por qué tal otra cosa no sería empleada para curar los cálculos de los riñones? Y ¿por qué incluso, no aliviaría de forma parecida a los que fatigan su cuerpo fuerza de ingerir otros remedios? Sin embargo, nada debe ser ejecutado o esperado sin la ayuda y el socorro del mismo Padre de la medicina, Jesucristo, verdadero y único médico."
La magia talismánica permite condensar, atraer e irradiar por medio de elementos naturales, fuerzas que no lo son. La ciencia mágica dedicada a ala elaboración de talismanes, pantáculos y amuletos se denomina "Magia Talismánica".
Talismanes y Pantáculos
Los pantáculos y talismanes son aquellos objetos elaborados ritualmente que permiten atraer, contener e irradiar la fuerza de los planetas, los signos y sus ángeles.
Para que su fuerza mágica esté presente, es necesario realizarlos sobre los metales correspondientes a cada planeta o signo o sobre pergamino virgen.
La palabra pantáculo deriva de pentaclo o pentáculo ya que es muy común que en ellos esté presente la estrella de cinco puntas o pentagrama. De todas maneras, es necesario aclarar que un pantáculo no es un pentáculo. Este último es un condensador personal de las energías con las que comulga y opera un mago.
En el caso de la palabra talismán, esta deriva de la palabra Tehelema, que significa literalmente "fuerza o voluntad". Así y todo el Tehelema es la fuerza que permite ordenar y dirigir la energía hacia un lugar determinado.
Los amuletos son aquellos objetos capaces de portar energías de los cuatro elementos que no llevan ni inscripciones, ni signos, ni números, ni letras. Su nombre deriva del término hebreo "kame´a", o del término árabe colgar.
La siguiente es la opinión de Eliphas Levy, el mago Francés del siglo XIX, padre de la magia moderna sobre esta cuestión y el papel de Paracelso:
"Cuando se trata de realización de ritual, Paracelso es una autoridad poderosa. Nadie ha realizado como él las grandes obras." "Se hacen talismanes con los siete metales cabalísticos y se graba en ellos en los días y horas favorables, los signos queridos y determinados."
Los talismanes y pantáculos de los planetas llevan en el reverso los cuadrados mágicos correspondientes a cada uno. Estos cuadrados son una joya de la magia antigua. Posee cada uno de ellos la vibración numérica correspondiente al planeta.
Ya en su época, Paracelso debe salir a defender sus teorías que eran atacadas por ser consideradas diabólicas.
La virtud mágica de los elementos elaborados de manera mágico-alquímica la encontramos en la opinio del Francis Barrett, el mago ingles del siglo XIX inspirado en el célebre y erudito alemán Cornelio Agrippa. "Todas las estrellas tienen naturalezas, propiedades y condiciones peculiares, que transmiten a través de sus rayos, produciendo ciertos sellos y caracteres, a las cosas inferiores, es decir... cuando todas las cosas reciben dicha influencia, por una disposición armónica y desde su propia estrella, se estampa en ellas un signo, un sello o un carácter en especial que determina el tipo de virtud que le proviene de dicha estrella o armonía."
La Palabra Mágica
El poder de la palabra es el llamado "Verbo". Verbo es la palabra creadora. Este verbo, la fuerza mágica de la palabra, puede ser "fijado" en un elemento de modo que esta fuerza radique en él para nuestro beneficio. Para que esto ocurra es necesario conocer los secretos de la elaboración ritual.
Parte fundamental de la elaboración ritual es la llamada "Consagración Solemne", que fija la fuerza astral en el elemento de un modo firme. Esta misma consagración une también la intención del objeto mágico a una persona determinada. Esta es la razón por la cual estos objetos no pueden ser realizados más que para personas puntuales, ya que debe el mago unir de modo "simpático", el talismán o el pantáculo a su portador.
Amén de esto, es de suma importancia la preparación espiritual del operador. Esta preparación requiere de un fuerte trabajo interior y una purificación del mago. Es fundamental que el operador posea una fe firme en Dios. Sin esta fe no es posible que las palabras de poder accionen en el elemento a preparar.
Veamos en torno a este punto la opinión de Agrippa, tomada por
Barrett: "Estas palabras sagradas, no tienen un poder mágico en las operaciones por sí solas, como simples palabras, aun que sí tienen poderes ocultos y divinos que operan en ellas por medio de la mente de aquellos que les tienen fe y se adhieren a ellas."
Talismanes y Pantáculos Planetarios Tradicionales
Existen diversas versiones y modelos de Talismanes y Pantáculos. En especial, están aquellos elaborados por magos antiguos que nos legaron estos elementos de reconocida eficacia.
Este es el caso de los talismanes planetarios de Paracelso. Estas piezas de gran sencillez y belleza llevan en su adverso un cuadrado mágico con los números místicos del planeta correspondiente, y en su reverso la imagen mitológica del espíritu planetario.
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Talismanes y Pantáculos Planetarios de la Alta Magia
El maestro Francisco Stiglich, basándose en la enseñanza secreta de la magia, ha realizado una profunda investigación sobre como unificar antiguas fórmulas para lograr así piezas de un valor mágico muy alto.
Por esto ha elaborado una versión especial de los siete talismanes planetarios en los cuales se conjuga:
- El nombre del ángel del planeta
- Su número místico
- Sus imágenes míticas o simbólicas
- Sus sellos y caracteres
- Sus nombres sagrados.
Estas piezas están escritas con alfabetos mágicos y angélicos.
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Sellos Shemhamphorash
Según la enseñanza de la magia cabalística, existen ciertos ángeles que poseen una fuerza y un poder especial llamados “Ángeles Cabalísticos” o “Ángeles de los Quinarios”, conocidos también como “Genios”. Estos ángeles son 72. Cada uno de ellos posee una imagen propia.
Con las 72 imágenes se realizan 36 talismanes, que configuran las llamadas “Clavículas de Salomón”. Estos sellos, fueron rediseñados por el mago francés Eliphas Levy. El maestro Francisco Stiglich, los ha ordenado según el saber de la magia cabalística y les ha agregado los elementos de poder correspondientes.
Los ángeles de los quinarios, llevan este nombre por regir cada uno de ellos un tiempo especial durante el año, específicamente 5 grados. Cada persona posee la regencia de 3 ángeles de este tipo según el día en que haya nacido. Portar el sello correspondiente, refuerza nuestro vínculo con él y nos conecta con sus cualidades mágicas y espirituales.
Más allá de esto, cada uno de estos ángeles posee virtud para actuar en un área de la vida específico. Se debe tener en cuenta que los sellos poseen la fuerza de dos ángeles.
Se puede solicitar la elaboración de el sello Shemamphorash que corresponde a nuestro día de nacimiento, o aquel que se vincule con nuestra necesidad.
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Sellos Cabalísticos
Estos sellos corresponden a la rama de la magia talismánica que nos conecta con la Divinidad por medio de la fuerza y la virtud de los Sagrados Nombres. Estos sellos levan inscriptos junto a los nombres de Dios, pasajes de las escrituras, signos y caracteres, armonizados todos estos elementos según la numerología sagrada. Estos sellos son inmensamente protectores y liberadores.
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Amuletos
La distinción más significativa de los amuletos con respecto a los talismanes o pantáculos radica en que los primeros toman su fuerza mágica de los elementos (fuego, tierra, aire y agua) y los últimos de los planetas.
También es notable que a diferencia de los talismanes, los pantáculos y los sellos, los amuletos no poseen signos ni caracteres ni números. Los amuletos condensan la fuerza de los elementos gracias la virtud mágica de las piedras, los metales y las plantas.
Un amuleto es una fuente de energía que según el elemento al que esté consagrado permite conectar con ese elemento y sus criaturas. Estos son elaborados con material cosechados en tiempos y lugares de especial fuerza astral.
Los amuletos se distinguen según su elemento.
