Los Ángeles y sus nombres

Todo ángel posee un nombre que corresponde a un aspecto de la divinidad. Cuando decimos: “en el nombre del Padre...” o “en el nombre de Allāh...”, estamos diciendo “en el Padre”, “en Allāh”, porque Dios y su nombre son uno, del mismo modo que cada uno de nosotros somos uno con nuestro nombre. Si nos llaman con un nombre distinto al nuestro, seguramente no responderemos. 
El nombre posee por si mismo una cualidad energética que denota la tarea que debemos realizar para cumplir con la voluntad divina. En todas las tradiciones espirituales, en los ritos de iniciación hay un cambio de nombre. Un ejemplo de esto se ve en el Antiguo Testamento cuando Jacob pelea con el Ángel durante toda la noche:  

“Entonces se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Al ver que no podía dominar a Jacob, lo golpeó en la articulación del fémur, y el fémur de Jacob se dislocó mientras luchaban. 
-Luego dijo: “- Déjame partir, porque ya esta amaneciendo”.
-Pero Jacob replicó: “no te soltaré si antes no me bendices”.
-El otro le preguntó: “¿Cómo te llamas?”
-“Jacob”, respondió.
-El añadió: “En adelante no te llamaras “Jacob”, sino “Israel”, porque has luchado con Dios y con los Hombres y has vencido”. Génesis 32, v 23

El nombre de Israel le ha sido dado a Jacob al salir victorioso. Jacob ha sido iniciado por el Ángel y le ha sido dado un nombre nuevo. Desde ese momento su tarea espiritual será de mayor trascendencia.
Los nombres de los 72 ángeles nos han sido legados de los magos egipcios, árabes y caldeos. Muchos magos y hermetistas como Cornelio Agrippa (Filosofía oculta) o Lenain (La Sciencie Cabalistique) han investigado sobre ellos. Estos nombres han sido sacados de la Biblia, de los tres versículos 19,20 y 21 del capitulo 14 del Éxodo. Cada uno de estos versículos está compuesto por 72 letras hebreas. Si se escriben estos tres uno por encima del otro, el primero de derecha a izquierda, el segundo de izquierda a derecha y el tercero de derecha a izquierda, se obtienen 72 columnas de 3 letras cada una. Cada columna es un nombre de Dios de tres letras, formando un total de 72 nombres. De estos 72 nombres se sacan los nombres de los 72 ángeles que los hebreos llaman Schemhamphoras. Los 72 nombres de los ángeles son creados cuando se les añaden la terminación del nombre divino “el”, lo que significa severidad y juicio o “iah”, lo cual significa misericordia y benevolencia.

Por lo tanto es importante reparar en cada uno de los nombres de los ángeles que aparecen en la consulta con las cartas de los ángeles, ya que ellos darán por si mismos una guía. Un ejemplo es el ángel Jabamiah, cuyo nombre quiere decir “Verbo que produce todas las cosas”. El abate Montfaucon De Villards en su libro El Conde de Gabalís dice que este nombre expresa la eterna fecundidad de Dios y que es capaz de regenerar lo que sea si se lo pronuncia de un cierto modo. Y se sabe que el saludo de los cabalistas se hacia en Jabamiah y por Jabamiah.  Estos nombres son revelaciones en sí mismas, ya que denotan la voluntad de lo alto de manifestarse a los hombres. Puesto que los ángeles poseen, además, del nombre revelado, un nombre secreto conocido solo por Dios y por algunos individuos elegidos por él para ejercer su ministerio.
Cuanto más secreto es el nombre, más se revela la esencia angélica.

© Miriam Colecchio

Home       Contacto